Manual del olvido versión 1Instrucciones precisas para conseguir olvidar algo o alguien. Las siguientes son descripciones de las fases normales que debe de sostener un animal pensante cuando se encuentra en la necesidad de omitir sensaciones, recuerdos, personas o cosas. Se recomienda utilizar con música suave de fondo. Úsese en casos desesperados y al pie de la letra. 1. La definición. Olvidar no es cosa fácil. No se trata solamente de suprimir de las experiencias o alisar la capa corrugada del cerebro que se produce por los actos memorables. Olvidar es estar con aquello que se aborrece (en caso que lo que se desea olvidar se aborrezca) justo en las narices y, beber de la misma taza, comer en la misma mesa, rezar en el mismo espacio y dormir entre sus brazos. Olvidar, por tanto, es sembrar a flor de piel lo que no se desea conservar para recordar que se le olvida. 2. La decisión. Decir 'voy a olvidar' no es como decir 'hoy se me antojó comer tal cosa' o 'usaré mi playera favorita'. Hay decisiones ligeras a lo largo de la vida que pueden tomarse tal cual vienen, a pelo, apenas y respirando lo suficiente para dictaminar en voz y forma lo que se piensa hacer. Decir 'voy a olvidar' se asemeja a un 'esta bien, cojamos' y acto antecedido hay pétalos de rosa, música de fondo, protección y disposición de abrazar y dar las gracias por el momento que se avecina. 3. La acción. Respire profundamente. Ligue todo lo que vive, lo que piensa, lo que siente y lo que percibe a aquello que desea olvidar. Ponga sentimiento. Inhale. Mientras suelta el aire que yace en sus pulmones, imagine que en cada partícula entre el viento que se deposita dentro de su cuerpo va aquello que no necesita mas con usted. Repita el proceso las veces que sean necesarias. Notará que olvida (o comienza a hacerlo) cuando sobre la piel de su brazo distinga pequeños botones de tipo floral con rostro de lo que desea olvidar. 1. El olvido. Pode la hierba mientras intenta llenar los huecos que quedaron en su mente. Mire al cielo de manera que todo lo que haga, piense, proyecte e idealice tenga matices de ser en pro y en bien de las nubes y del entorno. Calle. Mantenga la cara dura (excepto para con los niños y los canarios). Ponga las manos en sus bolsillos y cuando sienta que recuerda, inmediatamente mire su brazo podado. La ausencia de presencia le recordará que por increíble que parezca que algo que no recuerda ha sido olvidado. 6. Advertencias. El uso prolongado del factor olvido induce a ... emmm ... no lo recuerdo.
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